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Vista de Sintra desde el castillo.

Vista de Sintra desde el castillo.

Desde el "Castelo dos Mouros" tenemos una preciosa vista de Sintra. Es la Vila Velha ó casco histórico, que parece hacerse un hueco entre la abundante vegetación.

La palabra que mejor define el encanto de Sintra y que se repite una y otra vez es "magia" y es que la naturaleza y la arquitectura se funden en perfecta armonía. De hecho Sintra fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995 por la UNESCO en la categoría de "paisaje cultural" por su valor arquitectónico y paisajístico.

La ciudad medieval supo adaptarse a la fisonomía del terreno; sus calles estrechas y empinadas que suben o bajan por la ladera de la montaña, siguen estando llenas de vida. A tan solo 30 km de Lisboa, Sintra es un destino turístico internacional. Recorrer sus calles, palacios, jardines y bosques es una buena forma de conocer la historia de Portugal.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

El Palacio Nacional, antiguo Palacio Real, es el corazón de la Vila Velha de Sintra, el punto de partida para recorrer Sintra. Frente a la entrada principal del Palacio podemos perdernos un poco por las callejuelas estrechas y empinadas llenas de tiendas de regalos y restaurantes donde probar los mejores productos portugueses.

Desde el siglo XIV, el Palacio Real de Sintra se convierte en residencia de verano de los reyes de Portugal. La proximidad a Lisboa y su agradable microclima era buenas razones para ello.

Pero es a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando Sintra adquiere mayor importancia. El rey consorte Don Fernando II, esposo de la Reina María II, manda construir el Palacio da Pena en el año 1836. La aristocracia portuguesa acude a Sintra, dejando a un lado la corte de Queluz y de Mafra, y construyen residencias señoriales con bellos jardines convirtiendo a Sintra en lugar de referencia de la arquitectura romántica europea. Palacios, quintas y jardines hacen las delicias de una corte que acude para pasar el verano.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

La Quinta das Murtas fue construida alrededor del año 1890 por Eduardo Van Zeller para su hija Cecilia casada con Manuel de Castro Pereira, nieto del emperador D. Pedro I - Rey Don Pedro IV de Portugal.

El siglo XIX comienza en Europa con las guerras napoleónicas que trajeron invasiones, exilios, luchas políticas.... un sinfín de cambios que afectaron a toda la población empezando por los reyes. En 1807 la familia real portuguesa tuvo que marchar a Brasil, el príncipe heredero D. Pedro tenía solo nueve años. Es en Río donde contrae matrimonio con su primera esposa Leopoldina, Archiduquesa de Austria, hija del Emperador Francisco I.

En el año 1822, tras la independencia de Brasil, fue proclamado Emperador. Solo cuatro años después, al morir su padre regresó a Portugal convirtiéndose en el Rey Pedro IV de Portugal. Es uno de los pocos gobernantes que ha ostentando el título de Emperador y Rey. Años después, su primera hija María, se convierte en Reina de Portugal, María II.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

Desde el jardín contemplamos la casa, una bonita construcción con una amplia balconada cerrada apoyada en la piedra casi tapada por la hiedra.

Quinta das Murtas fue utilizada por la familia durante las vacaciones de verano, Navidad y Pascua. El matrimonio tuvo 11 hijos, heredando la propiedad el primogénito Rodrigo de Castro Pereira tras la muerte de su madre Cecilia en 1959.

Murtas significa arrayán ó mirto en español. Es un arbol pequeño ó arbusto que produce unas pequeñas flores blancas muy olorosas. Crecen de forma natural y en gran abundancia en la zona, de ahí el nombre.

Una coqueta escalera de piedra nos lleva hasta la entrada principal de la casa.

Podemos ver los detalles de la balconada y del arco de piedra en el que se apoya.

La hiedra nos acompaña todo el camino cubriendo los altos muros.....

Hay otra escalera que sube directamente desde la piscina.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

Al entrar en la casa buscamos las vistas al jardín y descubrimos una sala más grande de lo que parece desde fuera. Se divisa el jardín desde cualquier esquina, es realmente bonita.

Las columnas separan la sala principal de la amplia balconada cerrada que se asoma al jardín.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

El desayuno buffet se sirve en las salas contiguas, que al igual que la sala principal conservan el suelo original y algunos muebles de la época, y en una terraza cerrada con vistas a un pequeño patio, en el que se encuentran los loros. Mientras desayunamos curioseamos lo que hacen, a la vez que ellos también curiosos se acercan a vernos, pelando incluso por un sitio en la ventana.

Podemos imaginar fácilmente los preparativos en la casa para recibir a la familia al llegar el verano ó la Navidad. Días de vacaciones, de diversión y descanso para los niños y los mayores; días de trabajo para el personal de servicio que tendrían mil tareas para hacer.

Sus actuales propietarios la han rediseñado y desde el verano de 1999 funciona como casa de huéspedes, realizándose cada año obras de mejora.

Hoy, Quinta das Murtas continua abriendo sus puertas, preparándose para la llegada de unos y la salida de otros, dia tras día sin parar. Todo listo para recibir a sus huéspedes, es una casa pensada para disfrutar.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

Quinta das Murtas ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y necesidades.

En el jardín no faltan detalles, todo está cuidado; las plantas y las flores que adornan con sus colores, el pequeño estanque con peces, la piscina..... la tranquilidad se puede respirar.

Los apartamentos se han ido integrando en el jardín y en lugar de paredes, grandes ventanales para no desperdiciar el encanto del jardín. Qué gran idea!

El árbol de las trompetas nos deja una bucólica imagen. Recibe este nombre por la forma de sus flores, unas flores grandes con forma de trompetas que cuelgan de las ramas.

Uno de los días amaneció con bastante niebla aunque no duró mucho, a media mañana ya había salido el sol y hacía mucho calor. Era un buen momento para sacar fotos......la niebla hace que se difuminen los colores y se mezclen las formas, la tenue luz cambia nuestra percepción, nuestra mirada. Es otro paisaje.

La niebla es una característica más de Sintra, algo que la envuelve haciéndola un poco mágica, melancólica y bella.

Sintra,  Quinta das Murtas. Una casa con historia.

No me gusta aconsejar a nadie donde quedarse y no pretendo hacerlo con este artículo. Lo que a una persona le parece bonito, cómodo y acogedor a otra le puede parecer todo lo contrario. Creo que cada uno debe buscar el sitio que más le agrade y Sintra tiene una amplia oferta.

Para terminar os dejo el siguiente enlace para conocer algo más de la históría de la Quinta das Murtas, con sonido portugués. Así suena la casa.

Tag(s) : #Viajes Lugares y Eventos, #fotografia

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